La calma que precede a la batalla, la trompeta que la anuncia, los barcos rompiendo las olas, los trabucos que se disparan, las espadas que chocan, los cascos de los caballos galopando, gritos de guerra, lloro y alegría… pero, sobre todo, mucha música y celebración; tradición y cultura. Existen experiencias que evocan sonidos, y sonidos que llevan a experiencias. Vívelas todas en El Campello.

Bunyolada de Sant Josep

El aceite hierve y la masa de los buñuelos se fríe hasta alcanzar el punto ideal. La dolçaina y el tabalet aportan la música que toda fiesta necesita. Y en la plaza de la iglesia, como todos los años, el sábado más próximo al día de Sant Josep, 19 de marzo, el pueblo se reúne y celebra una tarde de tradición entre amigos y familiares gracias a la Fundació Sant Josep.

Virgen del Carmen

«Salve… estrella de los mares», entona la multitud de marineros que acaba de trasladar en sus hombros a su patrona, la Virgen del Carmen, el 16 de julio. Es el final de una procesión que ha comenzado en el mar, arropada por decenas de barcos. El fin de la fiesta lo ponen los fuegos artificiales, con los que la costa se convierte en una estampa todavía más bella.

Muixeranga El Campello

Una tradición cada vez más viva en El Campello, que cobra protagonismo en las fiestas de la Virgen del Carmen, en la Fireta de Sant Jaume, el 9 d’octubre… En mar o tierra, jóvenes y mayores unen sus esfuerzos e ilusiones en un desafío a la gravedad que se convierte en una muestra de cultura ancestral. Coordinación y riesgo, posibles caídas y nuevos logros, la muixeranga ha venido para quedarse.

Fireta de Sant Jaume

La plaza de la iglesia se cierra al tráfico y la vida fluye en su interior. Unos jóvenes juegan a la pilota valenciana mientras a su lado se acaba de montar la fireta, los escenarios de música se preparan para los conciertos de la noche y la gente se dispone a coger asiento para la cena al calor de la luna. Y para acabar, los carros tirados por caballos se pasean hasta el Carrer la Mar y una gran banyà popular. Todo ello en honor a Santiago de Compostela, en torno al 25 de julio.

9 de octubre – Día de la C.Valenciana

Si las fiestas de Moros y Cristianos son la cita imperdible en la agenda festiva campellera, entonces no podría haber mejor antesala que el Día de la Comunidad Valenciana. El 9 d’octubre es un aperitivo, una alfombra roja, que anuncia a partir de sus numerosas actividades lo que está por llegar. Jaume I entraba por Valencia a liberar a una región y ese día El Campello lo recuerda con júbilo.

Mocadorà, Jaumet i Dansà

Viendo la representación que hacen los niños de aquella entrada de Jaume I, perdidos entre el público asistente, dos jóvenes se miran cómplices y esperan su momento. Celebran otra festividad, pues hoy también es Sant Dionís, patrón de los enamorados. Para regalarse un pañuelo (mocador) que envuelve ricos dulces. Luego bailan la Dansà para celebrar su amor, como todos.

Moros y Cristianos de El Campello

Un año de espera. Un año de ilusión y esperanza. Un año lleno de preparativos y trabajo. De discusiones acaloradas y decisiones consensuadas. De pequeñas frustraciones y grandes satisfacciones. Un año para superar al anterior, aún cuando el listón esté muy alto. Un año para una semana. Una semana para celebrarlo todo, con todo: desembarcament, batallas, desfiles, procesiones, correfocs, mascletades, fuegos artificiales… Y música, pólvora y color.

Desembarco El Campello

El silencio puede ser uno de los sonidos más expresivos. En la oscuridad de la madrugada, mientras todo está en calma, los asistentes al mayor acto de la fiesta de los Moros y Cristianos así lo comprueban. Y de pronto, todo cambia. Una trompeta y el fuego avisan de la llegada de los barcos moriscos. El ruido como golpe, que deja aturdido y sin saber qué hacer, salvo disfrutar de la batalla épica que se desarrolla ante nuestros ojos.

El espacio en el que toda esta lucha transcurre no podría ser más especial: a orillas del mar Mediterráneo, en la playa del Carrer la Mar y con la imponente Torre de La Illeta como testigo de excepción. La luz del sol despunta en todo su esplendor y con ella apreciamos los movimientos de combatientes, caballos, espadas y arcabuces. El ruido ya no aturde, ahora es la imagen quien maravilla.

Desfiles Moros y Cristianos

El grito se escucha alto y claro, a pesar de la banda de música que lo acompaña y el ruido propio de un desfile. Sus movimientos son enérgicos y decididos, un ejercicio de autoridad y armonía sobre la escuadra. El cabo consigue con su liderazgo interpretar la música y darle un sentido a la marcha que lidera. El público rinde pleitesía de la mejor manera posible: aplaudiendo y vitoreando.

Embajadas Moros y Cristianos

¿Qué duele más: un puñetazo o un insulto? ¿Qué es más poderoso: la palabra o una espada? La emoción de la batalla se traslada en las Ambaixades al terreno de la dialéctica. Sin armas ni mayores ayudas, cada bando se encomienda a su representante. Aquí se conquista al enemigo y al público con la prosa… En valenciano, un hecho único en toda la Comunidad Valenciana.

Mascletà y fuegos artificiales

El sonido entre los sonidos. Igual que El Campello no sería posible sin el mar, una fiesta en El Campello no podría ser posible sin mascletades i focs. No importa el momento ni el motivo, el sonido de una buena mascletà siempre es sinónimo de fiesta y alegría. Y como acompañante de lujo, los fuegos artificiales, els focs, que se encargan de colorear la noche a través de formas y ritmos imposibles.

Agradecimientos a El Campello Turismo.