Las legiones conquistadoras romanas introdujeron el pastel de queso en la Gran Bretaña y el Oeste de Europa. Hacia el año 1000 DC, las tortas de queso estaban floreciendo por toda Escandinavia, Inglaterra, y el Nordoeste de Europa.

Ya en la antigua Grecia se consideraba a la torta de queso como una fuente excelente de proteínas, tanto que las pruebas indican que se servía a los atletas durante los primeros Juegos Olímpicos en 776 antes de Cristo. Las novias y los novios en Grecia también servían los pasteles de queso como sus pasteles de boda. La mezcla de ingredientes simples tales como la harina, la miel, el trigo y el queso se convertía en una torta y se horneaba. Muy diferente de las recetas más elaboradas que conocemos hoy en día.

Los romanos continuaron la expansión de su imperio, y trajeron recetas de pasteles de queso a los europeos en el proceso. La Gran Bretaña y el Este de Europa comenzó a experimentar con formas de dejar su seña de identidad en el pastel de queso. En cada país europeo, las recetas empezaron a tomar sus propias formas culturales, usando origines autóctonos de cada región.

El primer libro de cocina se imprimió en 1545. Describía al pastel de queso como un alimento dulce. Hasta el chef de Enrique VIII hizo su propia contribución a la receta del pastel de queso.  Aparentemente solía cortar el queso en trozos muy pequeños y después los remojaba en leche durante unas tres horas. Después las mezclaba a la fuerza y añadía huevos, mantequilla y azúcar a la mezcla.

No fue sino hasta el siglo XVIII, sin embargo, que el pastel de queso empezaría a verse como algo que hoy reconocemos en los Estados Unidos. Alrededor de este tiempo, los europeos comenzaron a usar huevos batidos en lugar de levadura para hacer que sus panes y pasteles crecieran. El sabor de la levadura fue eliminado, dejando el pastel de queso con más sabor a postre. Cuando los europeos emigraron a Estados Unidos, algunos llevaron sus recetas de pastel de queso consigo.

El queso crema fue una adición estadounidense al pastel, y desde entonces se ha convertido en un ingrediente básico en los Estados Unidos. En 1872, un productor lechero de Nueva York intentaba reproducir un delicioso queso francés. En su lugar y por pura casualidad, descubrió por accidente un proceso que resultó en la creación de un queso cremoso. Tres años más tarde, el queso crema se empaquetó en papel de aluminio y se distribuyó a las tiendas locales bajo la marca Philadelphia Cream Cheese. La marca Philadelphia Cheese Cream fue comprada en 1903 por Phoenix Cheese Company, y luego fue comprada en 1928 por Kraft Cheese Company. Kraft continúa elaborando este delicioso Cheese Cream de Philadelfia con el que todos estamos familiarizados hoy.

Cada región del mundo realiza esta deliciosa tarta a su manera, y el lógico pensar que cada quien quiera utilizar ingredientes locales. Los italianos usan queso ricotta, mientras que los griegos usan feta. Los alemanes utilizan el requesón, mientras que los japoneses usan una combinación de almidón de maíz y claras de huevo. Hay tartas de queso especiales que incluyen queso azul. A pesar de todas las variantes, los ingredientes principales del postre popular – queso, trigo y un edulcorante – siguen siendo los mismos.

Hoy les presento mi propia variante: una torta de queso con una compota de mango y fruta de la pasión. ¡Ideal para retener esa sensación de verano!

Compota de mango y fruta de la pasión:

4 mangos
150g puré de fruta de la pasión
Un poco de azúcar
Jugo de limón

Preparación:

  1. Pela los mangos, quita las semillas y recórtalos en trozos pequeñitos.
  2. Hiérvelos brevemente, y luego ve añadiendo uno tras otro al azúcar, el jugo de limón y el puré.

Receta del pastel de queso

500g harina
20g levadura
300g leche
3 yemas
8g sal
78g azúcar
150g mantequilla

Preparación:

  1. Haga una masita flexible. Después de amasarla durante cinco minutos, añada la mantequilla.
  2. Haga un leudado durante 10 minutos.
  3. Engrase sus moldes.
  4. Estire la masa y úsela para cubrir el molde.
  5. Deje reposar la masa durante diez minutos antes de retirar el exceso de masa y pincharla
  6. Vierta el compote y el relleno en el molde y termine de hornear el conjunto.

Para el relleno:

300g queso fresco
100g azúcar
27g maicena
2 yemas
120g leche
1 vaina de vanilla
2 claras de huevo
1 ralladura de limón

Preparación:

  1. Bata firmemente las claras de huevo.
  2. Mezcle el resto de los ingredientes.
  3. Añada las claras de huevo.
  4. Rellene el fondo con la compota de mango.
  5. Rellene hasta el borde con el relleno de queso.
  6. Termine de hornear el conjunto durante 35 a 45 minutos a 180°C.
  7. Después del horneado, ponga el pastel sobre una rejilla para que se enfríe.

Para terminar el conjunto lo mejor que puedes hacer es cubrir el conjunto con ‘rastisnow’ (una mezcla compuesta en partes iguales por maicena y azúcar glas). Para la decoración puedes utilizar trocitos de mango. ¡Buen provecho!

Sobre la autora

María Fernanda Escalona es una pastelera, panadera, chocolatera y heladera venezolana residente en Bélgica, con formación en CVO Gent, Basque Culinary Centre, y Callebaut Chocolate Academy. En el 2018 ganó la Medalla de Bronce en el certamen de la Cuillère d’Or en Paris y fue laureada en los Belgian Chocolate Awards. Pueden encontrar más de su trabajo en https://www.instagram.com/mariafernandaescalona/.