Cuando se piensa en hacer turismo en muchos casos lo asociamos al sol y la playa pero no tiene que ser así. Descubrir las zonas alejadas de la costa de una provincia puede ser provechoso y diferente. Un tipo de vacaciones alejadas del bullicio y en pleno contacto con la naturaleza.

El interior tiene lugares por descubrir

Cuando escuchas Alicante seguramente piensas en la playa, localidades como Altea, Elche o Jávea se llevan la palma. Pero no debes dejarte guiar así, la montaña de esta provincia es un espacio único que cuando lo explores te atrapará y hará que repitas en tu viaje.

Descubriendo el interior de Alicante

Se trata de la zona idónea para caminar, pedalear o montar a caballo. Toda la provincia cuenta con diferentes rutas perfectamente delimitadas y marcadas para disfrutar de la naturaleza y sus paisajes mientras realizas actividades al aire libre.
Si llega el momento en el que necesitas refrescarte cuentas con pozas naturales en los ríos, con ellas podrás bajar la temperatura de tu cuerpo y disfrutar del agua fresca y dulce de estos espacios. Se trata de una forma alternativa de vivir tus vacaciones que disfrutarás al máximo.

El parque natural de Pego-Oliva es uno de los sitios que no puedes perderte, este humedal cuenta con una gran red de canales y en él se pueden encontrar una gran variedad de aves. Las pasarelas de madera permiten caminar sobre una gran variedad de cultivos de arroces, englobando en un solo lugar naturaleza y agricultura en perfecta armonía.

El Barranco del Infierno es una atracción que permite el paseo en burros o mulas a lo largo del desfiladero. Diferentes rutas con distintos niveles de dificultad para descubrir las cascadas y encantos que guarda este lugar en su interior. Si tienes alma de espeleólogo existen una gran variedad de cuevas para visitar. La más conocida es la cueva de Rull, una gran gruta llena de formaciones calcáreas. No dejes de seguir las indicaciones para visitarla y evitar los peligros de estos lugares.

Los pueblos desperdigados cuentan con un encanto único. Unos de los más curiosos son los del Valle de Gallinera, esto se debe a que se unen a través de los nombres árabes; Benimassot, Benimar-full o Benilloba son algunos de ellos.

Guadalest es otro de los pueblos que marca la diferencia. En él podrás descubrir el castillo de San José ubicado en la roca más alta del pueblo. Las tiendas, bares, mercadillos y su mirador le aportan un encanto único que lo convierte en una visita obligada.

Si te gusta perderte por el bosque la Font Roja es un lugar único. Este santuario se encuentra rodeado de encinas, robles y arces. Cuenta con un precioso mirador hacia los conocidos como Pozos de la Nieve.

Encuentra el encanto que está alejado de la costa

El turismo de interior permite conocer lugares escondidos que te harán sentir parte de la naturaleza. Asociar un lugar con la playa es un error, ya que si te adentras en él descubrirás pueblos con encanto y espacios únicos.